Jesucristo

En la cena empezó

La trama del traidor,

Treinta monedas se usaron

Para vender al Redentor.

 

Después de la Santa Cena

Al Huerto de los Olivos fueron,

Allí recibió el fatídico beso

Del apóstol traicionero.

 

Fuiste escupido, apaleado y encarnizado

Por escribas, fariseos y soldados,

Todos gritaban enardecidos

Crucifícalo, Crucifícalo, Crucifícalo.

 

Y agarrándote como a un bandolero

En la Cruz te crucificaron,

Mano y pies te taladraron

Con largos clavos al madero.

 

Tus llagas sangraban

Y la tierra regabas,

Las lágrimas de tu Madre

Con tu sangre se mezclaban.

 

Vuestras miradas se cruzaban

El dolor las unía,

Ambos padecisteis,

La misma agonía.

 

Junto a la Cruz alzada

Unas vidas se entregaban

Una espada, una lanzada

Vuestros corazones atravesaban.

 

El amor venció al dolor

Y la Muerte al pecado.

Con tu entrega en la Cruz

Todo nos quedó saldado.

 

Cruz maldita

para reos y condenados,

tabla de salvación

para seguidores del Crucificado

María Inmaculada y Corredentora

Por amor a los hombres
te escogió nuestro Dios,

el quiso que fueras

su Madre y Redentor.

 

En tu virginal ventre

se crió tu niño Jesús,

entre todas las mujeres

bendita fuiste y eres tú.

 

En tus hermosos senos

se alimentó el Salvador,

nunca de una leche materna

ha salido tanto amor.

 

Viéndole crecer a tu Niño

te inundabas de alegría,

y con José a tu lado

que deliciosa era tu vida.

 

Después murió tu esposo

en tus brazo y los de Jesús,

tu corazón destrozado

empezó a saborear la Cruz.

 

No hubo mayor dolor

que partiera tu corazón,

el ver morir a tu Hijo

sin motivo ni razón.

 

En tus brazos lo dejaron 

muerto y desfigurado,

y no hubo fuerza humana 

que lo arrancaran de tu lado.

 

con su vida se fue la tuya

hasta querer ser sepultada,

murió el Hijo de Dios

murió el amor de la amada

 

Madre Corredentora

Con tu Purísima concepción,

Vida, dolor y muerte compartiste 

Con tu Hijo en la Redención

 

Pero Él te dio la gloria 

en la tierra y en el cielo,

¿Qué madre nuestra tenemos

que nos ame con tanto anhelo?

 

¡Bendita tú entre las mujeres

bendita la madre de mi Señor¡

¡Ahora si que eres bendita

junto a tu Hijo, junto a Dios!

 

Angel